
Los que buscan un viaje realmente diferente tienen en las vacaciones en la Antártida una opción increíble. Llegar hasta uno de los puntos más inhóspitos e inaccesibles del planeta, descubrir una fauna única y unos paisajes como no se pueden ver en ningún otro lugar del mundo.
Aunque puede recordarnos a lo que ver en Groenlandia, se trata de un viaje mucho más largo, complicado y con unas condiciones climáticas aún más extremas. También un viaje más caro, ya que vamos a llegar a un destino en el que no vive nadie de manera permanente, donde solo permanecen expediciones científicas.
De hecho, más que de vacaciones en la Antártida, debemos hablar de expediciones, ya que se trata de un viaje de aventura en el que viviremos la dureza de este ecosistema, navegando y recorriendo algunos de los lugares más impresionantes del sexto continente.
¿Cómo llegar a la Antártida?

Una de las preguntas más habituales sobre cómo viajar a la Antártida es como llegar hasta el continente helado. Generalmente, la opción más habitual es desde Argentina o Chile, ya que se trata del lugar más cercano geográficamente.
Aun así, hay algunas opciones desde Australia y Nueva Zelanda, incluyendo algún viaje aéreo que únicamente permite ver la Antártida desde las ventanas del avión.
De todas formas, tanto por precio como por calidad del viaje y de los lugares que se visitan, los recorridos desde Punta Arenas (Chile) o Ushuaia (Argentina), dos también de los lugares más caros para esquiar, son los más interesantes.
Desde Chile lo habitual es visitar las islas Shetland del Sur, incluyendo la base chilena Frei y los alrededores de la base rusa Bellingshausen en la isla Rey Jorge.
También se suelen visitar la parte oeste de la Península Antártica y otros destinos como la Isla Paulet, Bahía Esperanza, Isla Petermann, Bahía Paraíso, Isla Decepción y el Canal Lemaire.
Desde Argentina se atraviesa el Canal Beagle hasta llegar al Paso Drake y a las islas Shetland del Sur. La expedición a la Antártida continúa por el resto de lugares mencionados, pudiendo incluir también Islas Melchior, Isla Cuverville, Punta Portal, Bahía Neko e Isla Pléneau.
Cada expedición sigue una ruta concreta, pudiendo cambiar dependiendo de las condiciones climáticas de ese momento y el alcance del hielo.
Barcos para visitar la Antártida

Elegir el barco adecuado es fundamental para disfrutar de tus vacaciones en la Antártida. Dependiendo de las fechas y el presupuesto para ir a la Antártida disponible, podremos elegir uno u otro barco o, incluso, una combinación de barco y avión.
A continuación, destacamos los mejores barcos para disfrutar de un viaje excelente, con todas las comodidades a bordo.
Crucero Ocean Nova
El crucero Ocean Nova es un barco moderno y confortable, que incluso hemos podido ver en España en los últimos. Fue construido en Dinamarca en 1992 para funcionar en Groenlandia, razón por lo que cuenta con un casco reforzado a prueba de hielo.
En total, pueden viajar en él 68 pasajeros en sus cómodas cabinas individuales, dobles y triples. Todas tienen baño privado y vistas al exterior.
Por otra parte, también podemos encontrar un salón panorámico, un bar, un amplio comedor, una biblioteca y una enfermería.
Por supuesto, también cuenta con zodiacs con los que desembarcar y hacer las excursiones en la Antártida y sus diferentes islas.
Aero-crucero Antartic XXI
Una de las últimas novedades para viajar a la Antártida es el Aero-crucero Antartic XXI. Este método une dos medios de transporte: el avión y el crucero.
Se trata de una opción interesante para aquellos que tienen menos tiempo y que quieren llegar a territorio antártico lo antes posible. En este caso la expedición solo se puede hacer desde Chile saliendo de Punta Arenas hasta llegar a la Isla Rey Jorge, donde se sitúa la base chilena Frei.
Desde allí se toma el buque Ocean Nova, del que hablamos anteriormente. Esto permite evitar la navegación del Mar de Drake, uno de los mares más impetuosos de la Tierra, con un oleaje no apto para todas las personas.
Barco Silver Explorer

Otro barco interesante para viajar a la Antártida es el Silver Explorer, con capacidad para 110 pasajeros. En este caso, pese a ser un barco de expedición, está formado solo por suites.
Construido en 1992, fue reformado y redecorado en 2005, logrando una mayor modernidad.
En ese caso, el Silver Explorer destaca por contar con seis tipos de cabinas diferentes, dobles y tripes. Las suites tienen también zona de estar, ventana al exterior y baño privado.
Las camas twin del barco pueden unirse si preferimos una cama doble, mientras que las habitaciones triples cuentan con sofá cama. Este barco destaca también porque las habitaciones superiores disponen de balcones privados. Esto permite un disfrute aún mayor de la excursión.
Barco Ushuaia
El buque Ushuaia es el último de los barcos de expedición a la Antártida que vamos a destacar. En este caso, se trata de un barco construido para el departamento de oceanografía de la NOAA (Agencia Norteamericana de Investigaciones Oceánicas y Atmosféricas).
Años más tarde fue reacondicionado para pasajeros, con 41 cabinas y suites con espacio para hasta 84 pasajeros. Con espacios comunes habilitados y un reacondicionamiento completo, ha pasado a ser uno de los barcos más lujosos para unas vacaciones en la Antártida.
Por supuesto, también cuenta con zodiacs, que permiten visitar lugares que de otro modo serían inaccesibles.
¿Qué ver en la Antártida?

Unas vacaciones en la Antártida permiten ver lugares realmente únicos. Cada expedición recorre una zona de este enorme continente, aunque lo más habitual es acceder a través de las Islas Shetland del Sur.
A continuación destacamos los puntos más interesantes del viaje al sexto continente.
Islas Shetland del sur (Islas Livingston, Decepción y Rey Jorge)

Las islas Shetland del Sur son un archipiélago situado en la punta de la Antártida, allí donde más se acerca a la Tierra de Fuego del Cono Sur. En total, son once islas principales aunque hay varias decenas de islas secundarias.
Se trata del lugar donde se hayan la mayor parte de las bases científicas en la Antártida. De hecho, en total hay 17 bases científicas de 12 países diferentes. Por ello, suelen ser una parada obligatoria en las expediciones.
De ellas, las bases situadas en la isla Rey Jorge son las permanentes, manteniéndose durante todo el año. Aquí hay bases científicas de Argentina, Chile, Rusia, China, Polonia, Brasil, Uruguay, Perú y Corea del Sur.
En el archipiélago también destaca la isla Livingston, donde se sitúa la base española Juan Carlos I, así como una base chileno-estadounidense y otra búlgara. Esta isla sorprende por la gran diversidad de especies, incluyendo elefantes marinos, petreles, palomas antárticas y, sobre todo, sus diferentes especies de pingüinos, incluyendo el barbijo, el papúa y el macarroni.
Por último, la isla Decepción (pese a su nombre) es también muy espectacular, situándose en la misma otra base científica española, la Base Gabriel de Castilla.
Canal Lemaire o Paso Kodak

El Canal Lemaire se sitúa entre la costa oeste del continente y la isla Booth. Se trata de un lugar tan bonito que reina entre las fotografías de los turistas, por lo que se le conoce popularmente como paso Kodak.
Es una zona muy montañosa, donde se navega entre acantilados. Si el clima lo permite podrás ver animales como pingüinos Adelia, pingüinos Macarroni y focas cangrejeras. En el agua, por su parte, es una de las zonas favoritas de orcas, yubartas, delfines cruzados y ballenas minke.
Bahía Paraíso

Algo más al norte en la misma costa oeste de la Península Antártica se sitúa Bahía Paraíso. También conocida por su nombre en ingles Paradise Harbor, es uno de los dos puertos naturales utilizados por los barcos para llegar al continente.
De hecho, en la Bahía se hayan dos bases científicas, una chilena y otra argentina, que se pueden visitar en las excursiones.
Sin embargo, lo que realmente impacta a los viajeros que llegan hasta este lugar es el paisaje. Glaciares, acantilados y montañas que crean una imagen de postal.
Puerto Lockroy (Isla Wiencke)

Se trata de uno de los primeros lugares utilizados por el hombre en la Antártida. Los balleneros más aguerridos del siglo pasado construyeron esta base cuando iban a capturar estos cetáceos.
En la actualidad destaca el gran número de ballenas tanto jorobadas como minke que recorren su costa. También el propio paisaje de la isla es impresionante, con restos volcánicos, islotes e incluso una pista de aterrizaje para aviones con esquí.
Tanto Puerto Lockroy como la isla Wiencke en sí, son dos de los lugares imprescindibles que ver en la Antártida.
Isla Cuverville

Si queremos ver a los pingüinos Papúa en su medio natural, nada como desembarcar en la isla Cuverville. Aquí se encuentra una de las principales colonias de estas simpáticas aves.
Además, destaca por contar con todo tipo de líquenes y musgos, siendo uno de los pocos lugares de la Antártida en la que crecen.
Igualmente, la isla Cuverville es también muy conocida por los amantes de la ornitología, al contar con un gran número de aves. Situada en la llamada Tierra de Graham fue descubierta por una expedición belga a finales del siglo XIX.
Isla Petermann

La isla Petermann es el lugar más al sur que se suele visitar en unas vacaciones en la Antártida.
Se trata de un lugar dotado de una belleza única. Gracias a sus paredes de gratino y su nieve abundante, es otro de los lugares más bellos para fotografiar del continente.
La isla, de solo 2 kilómetros de largo, está habitada por colonias de pingüinos Adelia y el pingüino Papúa, siendo el lugar más meridional donde podemos encontrar esta especie.
Además, la también conocida como isla de la Circuncisión, su primer nombre, cuenta con un refugio argentino.
Precios para viajar a la Antártida

En cuánto a los precios para la Antártida se sitúan a partir de los 8.000€ y hasta los 15.000€ de expediciones como esta y esta de National Geographic. Se trata de un viaje de precio elevado por su carácter exclusivo, al haber muy pocas plazas cada año que permitan alcanzar el continente helado.
A este precio hay que sumar los vuelos hasta Ushuaia o Punta Arenas. En LVDS Slow Travel nos gusta acompañar esta expedición de una parada en Santiago de Chile o Buenos Aires, según la ruta que elijamos, permitiendo conocer otro destino más y disfrutar de dos de las ciudades más cosmopolitas e interesantes del Cono Sur.
Las plazas de estos viajes se agotan con bastante antelación, por lo que si te estás planteando pasar unas vacaciones en la Antártida consulta con nosotros para que podamos informarte de la situación en la actualidad y de las próximas fechas disponibles, normalmente al menos un año después de la fecha de la consulta.